Cambios

The-Growing-Gourmand-14-Reasons-why-Your-Kid-Should-Learn-How-to-Cook-MainPhoto

Desde que tengo uso de razón siempre vi a mi madre cocinar cosas muy ricas, desde la entrada, sopa, plato de fondo y hasta postre. Yo no me sentía muy a gusto porque casi nunca terminada la comida y era de las que se quedaba hasta el final con ella o con Iris que en ese tiempo cuidaba de mí, a diferencia de mis hermanos que siempre dejaban el plato limpio y hasta repetían.

 

Cuando cumplí 12 años mi madre me enseñó a cocinar pero a regaña dientes, en realidad nunca me interesó el tema de la cocina y de servir banquetes para la familia, sin embargo para ella no había imposibles, hasta el día de hoy prepara tres platos los domingos. Obviamente yo estaba en plena adolescencia y atravesando una serie de cambios y lo último que quería en ese momento era poner un pie en la cocina y aprender una nueva receta. No era lo mío.

 

En la universidad las cosas cambiaron, en la mañana me preparaba el desayuno y como los primeros ciclos estudiaba en la tarde tuve la suerte de siempre encontrar un plato servido antes de salir a estudiar.  Que hubiera sido de mí en esas épocas sin mi madre. ¡CAOS TOTAL! Los cambios llegaron cuando comencé a trabajar y por ende mis rutinas también.

 

La primera semana en el trabajo salí a comer en los restaurantes de alrededores y mientras tanteaba el terreno pude darme cuenta que las opciones no eran tan “Saludables” que digamos, de esta manera es que me tiro a la piscina y aprendo a cocinar. En ese entonces mi novio, (hoy esposo) era fan de mi especialidad (los postres y pastas) también que le quedaba al pobre.

 

Hoy puedo decir que aprendí mucho de mi madre y se refleja día a día en los inventos saludables que sirvo en la mesa, me considero una chica afortunada al tener un trabajo que me permite estar con mi hijo y no haberme perdido nada desde la primera papilla hasta escuchar ¡MAMI HOY quiero estofadito de pollo!

 

Por otro lado no soy fan de la comida procesada, de hecho cada vez estoy más en contra de ella. Me aterran los menús de niños repletos de calorías, carbohidratos y grasas: nuggets, papas fritas, hamburguesas. Etc. Así mismo el ritmo de vida  es cada vez más acelerado, lo que ha permitido el ingreso de alimentos listos para el microondas, repleto de químicos, nombres que ni sabemos qué significan. Sentimos temor de tener qué pensar qué vamos a preparar y el tiempo que nos tomará cocinarlo. Bueno, ya tan sólo el ir al súper o al mercado, es como planear el periplo del año.

 

Muchas veces no entiendo por qué los seres humanos nos resistimos a las cosas buenas. Pareciera que alguna fuerza del más allá nos obligase a continuar consumiendo lo malo. No sólo no nos alimentamos bien, de igual manera, vivimos en constante estrés, apurados por la vida, con menos tiempo para hacer ejercicio y a las cosas verdaderamente valiosas como compartir con la familia o estar con los amigos.

En mi siguiente post compartiré recetas saludables para nuestros pequeños y de qué manera podemos incentivar en ellos el gusto por la comida saludable. Recuerda que eres su modelo a seguir, puedes animarlo haciendo comentarios positivos acerca de los alimentos durante las comidas, tales como, “Mmm, esto está muy rico”, “Mmm, las zanahorias son mis vegetales favoritos”. Espero haberlas ayudado y nunca es tarde para iniciar una alimentación consciente.

 

Gracias por tu comentario!!!!

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s